YA TODA ME ENTREGUi‰…

Ya toda me entregue y di­,
y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mi­
y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
me tiro y dejo herida,
en los brazos del amor
mi alma quedo rendida;
y, cobrando nueva vida,
de tal manera he trocado,
que mi Amado es para mi­
y yo soy para mi Amado.

Hiriome con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedo hecha
una con su Criador;
Ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mi­
y yo soy para mi Amado.

Leave a Reply